Pizza casera margarita
Masa de pizza casera con buena miga y base crujiente, salsa de tomate sencilla, mozzarella y albahaca. El horno de casa bien caliente es el secreto.
Ilustración de FOODIFY. Foto del plato próximamente.
- Preparación
- 20 min
- Cocción
- 12 min
- Reposo
- 1 h 30 min
- Total
- 2 h 2 min
- Raciones
- 4 raciones
- Dificultad
- Media
Preparación
Disuelve la levadura en el agua templada. En un bol grande pon la harina, añade el agua con levadura y el aceite, y mezcla. Añade la sal y amasa 10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica.
Forma una bola, ponla en un bol engrasado, tapa y deja levar en un sitio templado hasta que doble su volumen, entre 1 y 1,5 horas.
Precalienta el horno a la máxima temperatura (250-275 °C) con la bandeja dentro, al menos 30 minutos.
Mezcla el tomate con el orégano y una pizca de sal. Escurre y trocea la mozzarella.
Divide la masa en dos y estira cada mitad con las manos sobre papel de horno hasta formar un círculo de unos 30 cm, dejando el borde algo más grueso.
Extiende la mitad del tomate dejando el borde libre y reparte la mitad de la mozzarella.
Desliza la pizza con el papel sobre la bandeja caliente y hornea 9-12 minutos, hasta que el borde esté dorado y el queso burbujee.
Termina con albahaca fresca y un hilo de aceite. Repite con la segunda pizza.
Consejos
- Para más sabor, deja la masa levando en la nevera 24-48 horas y sácala 2 horas antes de estirarla.
- Escurrir bien la mozzarella evita que la pizza quede aguada.
- Una piedra o acero para pizza da una base mucho más crujiente.
Sustituciones y variantes
- Añade jamón, champiñones, rúcula o verduras asadas.
- Mitad de harina integral para una masa más rústica (añade 20 ml más de agua).
Información nutricional
Aproximada, por ración
- Energía
- 635 kcal
- Proteínas
- 23 g
- Hidratos de carbono
- 83 g
- Grasas
- 23 g
Estimación calculada a partir de valores medios de cada ingrediente (tablas BEDCA y USDA), sin incluir los opcionales. Varía según marcas y cantidades reales.
Alérgenos
Según los ingredientes genéricos de la receta. Comprueba siempre las etiquetas de los productos que uses y el riesgo de contaminación cruzada.
¿La has hecho?
Puntúala para acordarte de qué tal te salió. Tu valoración se guarda solo en este navegador; todavía no publicamos valoraciones de otros usuarios.